
El territorio es condición fundamental para la existencia de los pueblos indígenas al constituir su fuente de alimentos, utensilios, medicamentos, recursos para la construcción de viviendas. Es el lugar donde surge y se reproduce la espiritualidad de un pueblo, su historia, sus conocimientos. De las condiciones de territorio y los recursos naturales que alberga, dependen las condiciones de vida de los pueblos indígenas. Si un pueblo indígena puede acceder a su territorio sin problemas y así disponer de recursos naturales en cantidad y variedad suficientes, con seguridad, disfrutará de bienestar. Contrariamente, la reducción territorial, la disminución de los recursos, la destrucción y contaminación del medio, afectarán directamente la alimentación, la salud y el desarrollo de un pueblo.
Los pueblos indígenas de Madre de Dios han atravesado un proceso histórico de despojo territorial que ha reducido sus espacios vitales a pequeñas fracciones de lo que antes fueron sus territorios. A esta pérdida territorial se ha sumado la invasión de parte principalmente de mineros y madereros para la extracción de los recursos naturales. Fue precisamente esta situación que motivó la creación de FENAMAD, como una plataforma desde la cual asumir la defensa organizada del territorio y los derechos fundamentales de los pueblos indígenas.
El Área de Territorio tiene como objetivo garantizar los derechos territoriales de los pueblos indígenas, a través de la recuperación territorial, su saneamiento físico legal, su control efectivo, así como su reapropiación económica y cultural por los pueblos indígenas. En este trayecto, se han aplicado estrategias de recuperación territorial, como la gestión para la creación de la Reserva Comunal Amarakaeri, sobre el territorio ancestral Harakmbut, y la creación de la Reserva Territorial a favor de los pueblos en aislamiento y en contacto inicial de Madre de Dios.
Pueblos en Aislamiento
La problemática de los pueblos indígenas en aislamiento y en contacto inicial ha sido abordada a nivel institucional, por FENAMAD y sus bases, desde sus primeros años. Este interés ha sido motivado por situaciones como el relativamente reciente contacto con los pueblos Harakmbut, Yora y sus trágicas consecuencias, así como los numerosos incidentes de enfrentamientos que se vienen produciendo con poblaciones aún en aislamiento de los ríos Tahuamanu, Las Piedras, Los Amigos, Manu y afluentes. Consideramos que es nuestro deber defender el derecho de estos pueblos a la autodeterminación, es decir, a decidir las formas de vida que desean tener, así como protegerlos dada su vulnerabilidad a las enfermedades. Los pueblos en aislamiento y en contacto inicial son la expresión viva del rechazo a la destrucción que ha significado el avance de los sectores extractivista y colonizador en la amazonía.