HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS
EL RÍO MESHIARENI
Relato Matsiguenka
Por: Augusto Shaconi, Judá, dirigente de FENAMAD
Les contaré del río Meshiareni, el lugar donde no se envejece ni se muere:
Los machiguengas de antes no querían de existiera la muerte. El chaman de un poblado, después de una mareación con ayahuasca, dijo: vamos a las cabeceras, allí vive gente que no muere y no conoce la vejez. Algunos machiguengas se animaron a movilizarse a las cabeceras.
Un hombre, Irimetio, llevó toda su familia. Ellos llegaron a la quebrada Savoroari. De ahí se fueron hacia las cabeceras. No se podía llegar, era difícil seguir; empezó a llover, reventaban relámpagos tan fuerte que casi quema a todos.
Cuando pasó el mal tiempo continuaron su camino. Encontraron palos y pijuayo raspados con cuchillo. Otra vez la lluvia, rayos y truenos, no había a dónde ir. Se quedaron y como sea hicieron su chacra.
Irimetio es el que escuchó del río Meshiareni, el lugar donde no se envejece ni se muere. Los que viven allí, cuando ven que están envejeciendo o están por morirse, se bañan en el Meshiareni. Sus aguas dan vida, rejuvenecen. Irimetio quería llegar allá pero no pudo hacerlo. Después de un tiempo se regresó …..
Nonkenkitsatakotakerora kenkitsatagantsi oga garira akamaigai ontiri aikiro garira apisaritai aataetari anta meshiareniku:
Pairani itimaigi matsigenkaegi. Ikogaigake gara otimai kamagantsi. Impo aiño garorira kamarampi irirori ikantaigiri, maika aroegi tsame aigakera anta oyashiapayeku itimapakera terira inero igamane. Impo yogaegiri matsigenkaegi iriroegi ipintsaiganaka iriaigakera oyashiaku anta niateni.
Impo yogari matsigenga ipaita iremetio yamaiganakero maganiro igina intiri itomiegi. Ogari niateni onti opaita savoroari. Kantankicha iaiganake yagavagetanakero oyashiaku katsiketyo okomutapaka opariganake inkani ontiri ashiriashigematanaka kareti panikya opovageiganakeri maganiro iriroegi impo avisanakera inkani.
Ariompa iaiganake iriro yagaiganakero nigankipokiku inepakero osuroshitekishitunkanira inchakii ontiri kurishite, impo aikiro oparigutanaa inkani ashiriatanaka omatanaka kareti tyampa inkenaige.
Ovashi yovetsikaigake itsamireigi itimaigake kara: yogari Irimetio intitari ikemakotakerora meshiareni irogonketakempame game ineairo igamane, intagati agapaempara inkaatae nia meshiari impeganaempa ananeki irorotari ikogavetaka irirori así gara ineairo igamane intiri ganiri ipisaritai, impo irirori tera irogonketempa ipigaa anta itimira impo iriro ikantakani itimai anta ivankoku.

HISTORIA DE TRES MUJERES VIRGENES - COCHMATO TONE
Relato Yine
Por Romel Ponciano Sebastián, CN Monte Salvado
Se dice que antiguamente habían tres mujeres vírgenes que no conocían hombres. En ese tiempo casi no había varones, mayormente existían las mujeres, entonces esas tres señoritas buscaban a sus enamorados. Cada día o en cada mañana decían ¿de dónde vendrán los hombres para casarnos con ellos? Pasaron los días, meses, y, finalmente, las mujeres decidieron salir de su pueblo.
En medio camino, por una quebradita encontraron a dos varones y a una boa pequeña. Una de ellas dijo: “la llevaré a mi casa (a la boa) y allí la criaré”. Luego regresaron a su casa. Pasaron los meses y la boa crecía, crecía cada día. Un día, la mujer que estaba criando a la boa, saló de noche mientras que las otras estaban durmiendo, de repente apareció un hombre jovencito, la chica primero se asustó, pero luego el joven se acercó hacia ella. Todas las noches dialogaban, mientras no amanecía. Así se iban acostumbrando. El joven venía cada noche y la mujer también. Ella no se había dado cuenta que la boa se convertía en ese joven, sino que pensaba que era un hombre verdadero. Durante el día, el joven no iba a visitarla, solo lo hacía en las noches. Así vivieron toda una vida hasta que el joven embarazó a la chica. De esa relación nació un bebe varoncito que fue creciendo. Cuando tenía dos meses, un día, su mamá lo dejó con la abuela para que lo cuidara, mientras que ella iba a la chacra a traer leña.
La abuelita y el bebé estaban en la hamaca. Como a las abuela le gustaba dormir de día con su nieto, mientras que la abuela cerraba los ojos, el bebé estaba convirtiéndose en boa, cuando abrió los ojos la abuelita vio una culebra grande en sus brazos, entonces la abuela se asustó mucho y la arrojó ala candela. El bebé lloró mucho, no dejaba de llorar. Luego llego la mamá del bebé y también empezó a llorar juntamente con su hijo. Al atardecer, del agua salieron las tías del bebé y le dijeron a su mamá que lo llevaran al niño, pero ella no quiso que se lo llevaran. Sus tías le exigían que lo hiciera. Finalmente, se lo llevaron. Cuando el niño tenia ocho años volvió donde su mamá para avisarle que su papá estaba planeando mandar un diluvio de tal manera que la gente que existe en la tierra desapareciera. Entonces, el niño dio a su mamá una semilla de huito, le dijo que la sembrara para poder salvarse, así fue a historia de esas tres señoritas vírgenes.
